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13.- Osiris, Isis, Seth y Neftis
Como acabamos de estudiar, en la teoría heliopolitana,
Geb es la tierra de Egipto y junto a su esposa" Nut, dan vida a OSIRIS,
ISIS, SETH Y NEFTIS, que nacen durante los días epagómenos,
siendo unas de las divinidades más representativas de la Enéada.
No es mi intención profundizar en estas 4 divinidades
ya que su mitología excede de los límites que nos hemos
marcado en este trabajo, no obstante, vamos a esbozar algunas ideas básicas
para centrarnos en el tema. Por la misma causa se omitirá el conflicto
entre Horus y Seth.
La leyenda que protagonizan estos personajes no ha sido
transmitida en fuentes egipcias más que en estado fragmentario,
tan sólo algunos autores del mundo antiguo han tratado el tema
esporádicamente pero desde luego ninguno de forma tan completa
como Plutarco en su libro I, capitulo II, aunque con una visión
ya muy tardía e influida por una mentalidad que difería
mucho de la egipcia.
En definitiva,
estos dioses, dos pares de gemelos que se "casan" entre sí, constituyen
el principio histórico y el orden político y, según
algunos autores, podrían simbolizar las luchas entre el Alto y
Bajo Egipto acaecidas en el Período Predinástico. No obstante,
no será hasta finales del Período Tinita cuando Osiris empiece
a cobrar importancia como dios, creciendo paulatinamente en las Dinastías
IV y V, siendo entonces cuando aparece mencionado en los "Textos de las
Pirámides" donde tiene un marcado carácter funerario. Su
inclusión en la teología heliopolitana queda bien patente
a través de §1813-1816 de estos mismos textos, donde se le
sitúa sobre todos los dioses locales, quedando en segundo plano
su aspecto de dios de la vegetación, que es su apariencia más
antigua. De igual modo, lo encontramos en el "Gran Himno a Osiris" donde
lleva el título de "El Más Viejo de Todos los Dioses", epíteto
que lo asciende en la jerarquía de la Enéada Heliopolitana.
En relación a la ya mencionada función de vegetación/resurrección,
es decir, como dios del grano y de los cereales (Nepri), está presente
en el "Papiro Chester Beatty nº 1", los "Textos de los Sarcófagos"
y el "Libro de los Muertos".
Osiris (imagen 13.1) es por excelencia el legitimador
del reino de Egipto y junto a su hermana y esposa Isis representa todos
los aspectos beneficiosos y el amor familiar. Osiris es una fuerza positiva
que simboliza no sólo el grano sino también el Nilo, la
tierra fértil (la tierra negra, llamada por los egipcios Kemet)
y el renacimiento, mientras que Seth representa el desierto (la tierra
roja, llamada Deshret) y la sequía. Por tanto Seth es una fuerza
negativa, antagónica de Osiris, que pretende destruir al legitimo
descendiente del trono de Geb. Si nos detenemos en analizar esta simbología
comprenderemos la lógica de este concepto en un país en
el que la arena de los desiertos, avanza hacia la tierra fértil
en una continua amenaza. En el mito heliopolitano esto se polariza en
Seth y Neftis, símbolos de lo estéril y carentes de descendencia.
Claramente podemos hablar en esta última generación de dioses
de la lucha entre el bien y el mal, presente de nuevo como concepto dual
y necesarios ambos para el equilibrio y la existencia del mundo ordenado.
Osiris es el representante de la vida, de los poderes
cósmicos y del orden civilizado, el predecesor directo del rey.
Él sostendrá la creación en continuo enfrentamiento
con lo que representa su hermano, que desea devolverla al caos primigenio.
En cuanto a fuerza de vida, estará presente en todos los niveles:
el cosmos, la naturaleza, el estado, la vida humana y la inmortalidad.
De origen muy oscuro y aún por determinar, aunque
todos los indicios apuntan al Delta Oriental, sus centros de culto más
antiguos los encontramos a lo largo de todo Egipto: Busiris, Abidos, Mendes
y finalmente en Heliópolis.
En relación a la formación de este dios,
se han barajado muchas y muy distintas teorías, entre las que destacaríamos:
a) Que sea una divinidad no-egipcia procedente de Libia
o Asia (R. Well y Pirenne).
b) Un antiguo personaje destacado del Predinástico
divinizado posteriormente (H. Kess y H. Junker).
c) Que su importancia pueda vislumbrarse en la Dinastía
II, en base a dos aparentes pilares Dyed encontrados por Z. Saad en Helwan.
No obstante sabemos que el pilar Dyed fue un préstamo que Osiris
tomó de otros dioses como Sokar y Ptah.
d) Que su culto, procedente del Alto Egipto, pueda datarse
con anterioridad a la Dinastía I (Griffiths).
e) Que en origen pudiera haber sido una divinidad demoníaca
que pudiera constituir un peligro para el difunto mortificándose
más tarde completamente su carácter negativo (Tobin).
Su iconografía, muy variada, tradicionalmente
nos presenta la figura de un hombre con la piel pintada de verde, símbolo
de resurrección, envuelto en un sudario con los cetros de poder
en las manos y la corona Atef sobre la cabeza. De igual modo, podemos
verle representado bajo formas tan sorprendentes como un pez.
Su esposa
Isis (imagen 13.2), cuyos indicios debemos buscar en Buto, en origen debió
ser una diosa-madre y más tarde una divinidad, del cielo (posiblemente
Hathor) con marcados rasgos de fertilidad y maternidad como aparece en
la Cosmogonía
Heliopolitana. Su símbolo representativo está presente en
la iconografía egipcia a partir de la Dinastía I. Su estrecha
relación con la deidad cósmica Nut indudablemente se debe
a que originalmente ambas participaban en el cumplimiento de las mismas
funciones, hecho que más tarde se transluce en el intercambio de
papeles, cubriendo el puesto de esposa, hermana, madre o hija, de un dios
determinado. Con esta asimilación se pretende remarcar mediante
el sincretismo el rol femenino como dualidad. Isis, modelo de madre y
esposa, se asoció al trono de Osiris y por lo tanto al trono real,
símbolo jeroglífico que porta sobre su cabeza y que forma
parte de su propio nombre.
Al igual que Osiris, la iconografía de Isis es
numerosa, normalmente la encontramos bajo forma humana aunque también
podemos hallarla bajo el aspecto de milano o vestida con cuernos de vaca.
De origen muy antiguo, el dios Seth(1),
a diferencia de Osiris, es originario del Sur, de la antigua Nubt, es
decir de Ombos (Nagada). Esposo tradicionalmente de Neftis y estéril
por naturaleza, es curiosamente nombrado en los "Textos de las Pirámides"
(§489) como poseedor de dos esposas, que Wallis Budge interpreta
como la diosa Neith, mientras que la otra podría ser Neftis.
Aunque la faceta más popular de esta divinidad
es su apariencia negativa, no adquiere esta facultad hasta que el mito
heliopolitano se consolida. En opinión de H. Kees pudo ser originariamente
un dios del cielo, aunque en mí opinión este criterio requiere
un mayor estudio, ya que la implicación de la deidad en cielos
empíreos es demasiado confusa y oscura.
Su iconografía
o al menos el animal con el que tradicionalmente se le representa (imagen
13.3), tampoco nos ofrece ningún tipo de ayuda para esclarecer
el primitivo aspecto de la divinidad ya que no ha podido ser identificado,
llegando a suponerse que podría tratarse de una bestia fabulosa
o un animal hoy extinguido. Otros autores tratan de adivinar la figura
de un okapi, un asno o un antílope. El Dr. Ali Radwan identifica
a Seth con un asno salvaje procedente de Asia, hoy desaparecido e imposible
de domesticar, basándose en la representación de este tipo
de animal en algunas mastabas del Reino Antiguo.
Muchos son los monumentos egipcios donde aparece la figura
de este dios, en ellos podemos encontrarlo bajo diversos aspectos: el
animal fabuloso del que veníamos hablando, un cerdo, un oryx, un
hipopótamo al que arponea su eterno enemigo Horus, sobre los muros
de Edfú, o un cocodrilo en Epoca Romana. Estos son tan sólo
algunos de los variados ejemplos que podemos encontrar.
El indicio más antiguo del dios lo hallamos en
un peine de marfil Amratiense, del cementerio predinástico de El-Mahasna
y en la tumba H-29 de Nagada, pudiendo ser la deidad principal de este
período. En las cerámicas blancas de líneas cruzadas
de la clase C y en los sellos reales de Abidos también aparece
la figura del dios, cuyo culto más tarde se traslada al Delta Oriental.
Pese a todas las connotaciones negativas Seth también
es poseedor de un aspecto positivo, palpable en el hecho de que en los
márgenes del Nilo se erigieron templos en su honor, varios reyes
hicieron incluir su nombre en el suyo propio (Sethy) o sustituyen al dios
Horus en su protocolo para introducir a Seth (Peribsen), que gozó
de culto dinástico, además de aparecer en la titulatura
de algunas de las reinas que llevan el epíteto de "Aquella que
ve a Horus y Seth". Finalmente, es considerado dios de la guerra y patrono
de los frutos y recolecciones obtenidas.
De este modo vamos a analizar algunas de las ocasiones
donde Seth desempeña un papel benefactor:
a) En los primeros Serej que conocemos aparecen las figuras
de dos dioses Horus como muestra de dualidad, mientras que Jasejemui incluye
a Seth en su protocolo sustituyendo a uno de estos dos dioses halcones.
Así lleva el título de "Los Dos Poderes están Pacificados"
(Horus y Seth).
b) Bajo el reinado de Peribsen se introduce a este dios
en el protocolo real relegando a Horus.
c) En los "Textos de las Pirámides" se encuentra
igualmente este aspecto benéfico de la divinidad. En §204
aparece mencionado como "Señor del Alto Egipto", situándolo
por encima del resto de los dioses locales del Sur.
d) Es considerado el protector de los cinco nombres del
rey.
e) Es un dios venerado por los reyes Hiksos y con las
dinastías ramésidas adquiere una importancia capital en
el culto real. Ramsés II es calificado como "Hijo de Seth" en una
estela de Abu Simbel referente a uno de sus matrimonios.
f) Por otro lado conviene recordar que el cetro Uas que
portan los dioses pudiera ser la representación del dios.
g) Con el mismo propósito aparece en las ceremonias
de coronación, defendiendo a Ra en su barca o representado junto
a Horus en el Sema-Taui, símbolo empleado para representar iconográficamente
la consolidación de la unión del Sur y el Norte de Egipto
mediante la acción de atar las dos plantas simbólicas: el
papiro y el loto.
Es patente por tanto que este dios contradictorio, posee
dos aspectos muy diferenciados y totalmente disociables: el positivo junto
al eminentemente negativo, que ya mencionábamos al principio de
este apartado.
Finalmente,
Neftis (imagen 13-4) es la última divinidad que nos queda por tratar
de esta última generación de dioses. Su nombre significa
"Señora de la Casa", jeroglífico que lleva sobre su cabeza.
Muy posiblemente Neftis es la clónica de su hermana con la que
en ocasiones forma tríada acompañadas por Osiris. No obstante,
puede decirse que es una agrupación artificial de los sacerdotes
heliopolitanos. Usualmente la encontramos bajo el aspecto de una mujer
o de un milano.
Aunque unida a Seth, originariamente debió de
ser una divinidad completamente independiente relacionada de algún
modo con el fallecido, como se desprende del hecho de que a la momia se
la denomine "El Mechón de Neftis"'. Seth es el dios de la esterilidad
enemigo de Osiris, mientras que su esposa Neftis comparte funciones con
Isis: la ayuda en la resurrección de Osiris, participa de la tristeza
de la diosa y en los textos más tardíos se la menciona como
la madre de Anubis, (asimilado a Horus) nacido de las relaciones que esta
divinidad tiene con el dios Osiris en un acto que se califica de "confusión".
El papiro mágico Harris II, 7, sq., atribuye también esta
maternidad a la diosa, pero un hecho curioso se desprende de que el rol
de padre es compartido en algunas ocasiones por los dioses Seth y Osiris,
aunque sea el último el que aparece más frecuentemente mencionado.
De cualquier modo, en algunos pasajes de los "Textos
de las Pirámides" (§ 1273) parece que los teólogos
quisieron subrayar el hecho de que la unión de Seth con Neftis
no es veraz. De este modo encontramos como es mencionada "viniendo con
su perverso" (Seth) y denominándola "Imitación de Mujer
que no tiene Vagina".
1.- Velde, H. Seth, God of Confusion: a Study of his
role in Egyptian mythology and Religion. Ed Leiden 1977- pp. 13.
 
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