| RELIGIÓN | ||||
| La Cosmogonía y la Enéada Heliopolitana | ||||
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14.- Pequeña Enéada de Heliópolis Hemos Mucho más elástica e inestable, estaba formada según los textos por: Thot, Anubis, Maat, Heket, etc., todos ellos deidades menores bajo la dirección de Horus. La variabilidad de los protagonistas de esta totalidad divina queda clara simplemente remitiéndonos, una vez más a los textos, donde tomando como muestra al dios Thot encontramos que: en Pir. §175, aparece como hermano de Osiris y por lo tanto miembro de la Gran Enéada, en Sarcófagos 335 sustituye a Geb y en otros pasajes se manifiesta, bien intercediendo a favor de Nut y Geb, sustituyendo a Horus o como miembro de la Pequeña Enéada heliopolitana, una movilidad que nuestras mentes cartesianas no llegan a encajar fácilmente. La Debido a la gran inestabilidad de su composición, los datos que poseemos respecto a su creación y simbología son muy escasos. Sin embargo, el conjunto da la sensación de ser simplemente una justificación religiosa para agrupar aquellos dioses locales que no tuvieron un lugar para su legitimación, bien debido a un creciente y puntual poder de determinada deidad o bien dependiendo de la divinidad preeminente a la que convenga resaltar. Como hemos visto el término Enéada encierra en sí ya no sólo a los componentes del drama heliopolitano sino que agrupa todo un apasionante mundo de misterios y claves, difíciles de desentrañar, de los cuáles con toda certeza, el habitante del antiguo Egipto era ignorante. Este simbolismo queda patente incluso en frases tan sorprendentes como: "Los Labios de Pepi son las dos Enéadas" (Pir §1100), donde la metáfora subraya la legitimación del rey en la agrupación mitológica.
Figura 14-3. Horus y Seth. Trono de Senusert
Elisa Castel |
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