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| La Historia de Osiris | ||||
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Atención: Para una correcta visualización del artículo necesitas tener instaladas las fuentes de transliteración y Glyphbasic. Si no las tienes puedes bajarlas de aquí. La historia de Isis y Osiris es la leyenda más importante de toda la mitología egipcia, por lo que ha estado abierta siempre a diferentes interpretaciones. No existe una reconstrucción exacta de toda la leyenda, salvo el "Tratado de Isis y Osiris" de Plutarco, relato helenizado de la tradición popular. Son textos sueltos e inscripciones los que permiten reconstruir la leyenda casi por completo. No obstante existen grandes diferencias entre la versión de los Textos de las Pirámides , que podríamos considerar como la más egipcia, y la obra de Plutarco, posiblemente debido a que Plutarco trató de dar una visión más helenizada del mito, y como el mismo dice "eliminando de él todo lo que pudiese haber de inútil y superfluo", por resultar absurdos o incomprensibles en el mundo griego. Por lo anteriormente expuesto el relato que se ofrece a continuación se basa en la obra de Plutarco y los textos de Diodoro de Sicilia fundamentalmente. Los nombres entre paréntesis son los que aparecen en la obra de Plutarco, identificados con los dioses griegos. Sólo he puesto el nombre griego la primera vez que aparece. Para acceder a las notas basta con que pinches sobre las flechas rojas que aparecen en el texto. Si imprimes el trabajo perderás todas las notas del relato. El mito de Osiris Cuando Ra todavía gobernaba el Mundo, fue advertido
de que su hija Nut (Rea), diosa de los espacios celestes, tenía
comercio secreto con Geb (Cronos), dios de la Tierra, y que si en algún
momento diese a luz un niño, este gobernaría la humanidad,
por lo que Ra maldijo a Nut de manera que nunca podría tener un
hijo en ningún día y ninguna noche del año ("Asi
nunca Nut pueda dar a luz niño alguno ni en el transcurso del mes
ni en el transcurso del año"). Nut pidió consejo al
gran Thot (Hermes), dios de la sabiduría, quien por cierto estaba
enamorado de la diosa, Osiris, el primogénito, era el heredero del reino
y representaba el lado bueno, la regeneración y la fertilidad de
la tierra, mientras que Seth representaba la aridez, el lado oscuro y
las zonas desérticas. Con el tiempo Osiris se casó
con su hermana Isis, a quien amaba desde el vientre de su madre. Seth
se casó con Neftis, pues al ser un dios sólo una diosa podía
ser su esposa. Isis, la más inteligente de los 4 hermanos, obtuvo
con destreza el nombre secreto de Ra, el nombre que le otorgaba poder
y grandeza (Véase historia de Ra)
y con el tiempo Osiris se convirtió en el Rey de Egipto. En aquellos
tiempos la humanidad vivía en estado salvaje, practicando
el canibalismo, y fue Osiris quien enseñó a su pueblo
a cultivar los campos, aprovechando las inundaciones anuales del
Nilo, y cómo segar y recoger la cosecha para alimentarse.
También les enseñó como sembrar vides y obtener vino
(de ahí la asociación griega con Dionisio) y la forma
de fabricar cerveza a partir del cultivo de cebada. Pero no sólo
enseñó al pueblo cómo alimentarse y cultivar sino
que le dió leyes con las que regirse en paz, la música y
la alegría y les instruyó en el respeto a los dioses. Cuando había acabado su función Osiris
partió a proclamar sus enseñanzas en otra tierras, dejando
a cargo de Egipto a Isis quien gobernó sabiamente en ausencia de
su marido. Pero Seth odiaba a su hermano, su poder y su popularidad, por
lo que mientras Osiris se encontraba en otras naciones confabuló
un plan junto con otros 72 conspiradores y la reina de Kush (Etiopía),
Aso. En secreto obtuvo las medidas exactas del cuepo de Osiris y fabricó
un cofre de maderas nobles, ricamente adornado, como un Rey se merecía
y en el que encajaba perfectamente el cuerpo de su hermano. Tras
el regreso de Osiris, Seth decidió dar un gran banquete en honor
a su hermano, e Isis, enterada de la posible conspiración advirtió
a Osiris, quien no vió nada malo en acudir al banquete. La fiesta,
a la que habían asistido los 72 conspiradores, fue grande;
las mejores comidas y bebidas y los mejores bailes de todo el reino. En un momento de la fiesta, cuando ya los corazones de
los invitados estaban jubilosos, Seth enseñando el cofre dijo,
con voz dulce: "Daré este cofre a aquel cuyo cuerpo encaje perfectamente
en él". Los invitados fueron probando uno a uno si
su cuerpo encajaba dentro del cofre, pero ninguno lo obtuvo porque para
unos era largo o corto y para otros demasiado ancho o estrecho. Osiris,
maravillado por la grandeza del oro y maderas y por las pinturas que lo
adornaban, acercándose a él dijo: "Permitidme probar a mi".
Osiris lo probó y viendo que encajaba afirmó: "Encajo y
será mio para siempre", a lo que Seth respondió "Tuyo es,
hermano y de hecho lo será para siempre" y cerró la tapa
bruscamente, clavándolo luego con ayuda de los invitados y sellándolo
con plomo fundido. Isis, enterada de la traición de Seth, Isis deambuló por toda la tierra en busca del
cuerpo de Osiris, preguntando a todos los que veía, pero no había
hombre ni mujer que conociese el paradero del cofre, y la magia
que Isis poseía no tenía efectos en tales circunstancias.
Hasta que encontró a unos niños que jugaban en la ribera
del río, quienes la informaron de la rama del Nilo por la que había
llegado el cofre al mar. Después Isis, solicitando siempre la ayuda de
los niños, averiguó que el cofre había llegado hasta
la localidad de Byblos, noticia que le había sido transmitida por
un viento divino. Llegó a esta ciudad y se sentó en la orilla
del mar. Las doncellas de la reina Astarté, A su llegada a Egipto, Isis escondió el cofre
en los pantanos del Delta y acudió a Buto en busca de Horus.
Seth, que se encontraba cazando jabalíes una noche, encontró,
por la luz de la Luna, el cofre y lo reconoció. Encolerizado por
el hallazgo lo abrió, tomó el cuerpo de Osiris y lo despedazó
en 14 trozos que esparció a lo largo del Nilo para que sirviese
de alimento a los cocodrilos. Isis debía empezar de nuevo su busqueda, pero
esta vez no se encontraba sola, contaba con su hermana Neftis, esposa
de Seth, con quien estaba enfrentada en su rivalidad con Osiris y con
Anubis, hijo de Osiris y Neftis. En su búsqueda iba acompañada
y protegida por 7 escorpiones, viajando por el Nilo en una barca de papiro,
y los cocodrilos en reverencia a la diosa ni tocaron los trozos de Osiris
ni a ella. Por eso en épocas posteriores cuando alguien navegaba
por el Nilo en un barco de papiro se creía a salvo de los cocodrilos,
pues se pensaba que estos todavía creían que era la diosa
en busca de los trozos del cuerpo de su marido. Poco a poco Isis fue recuperando
cada uno de los trozos del cuerpo, envolviéndolos en cera aromatizada,
y en cada lugar donde apareció un trozo, Isis entregó a
los sacerdotes la figura, obligándoles a jurar que le darían
sepultura y venerarían, además de consagrarle el animal
que ellos mismos decidiesen al que venerarían con los mismos honores
en vida, cuando muriese y tras su muerte. Francisco López |
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