Dios
que representaba al disco solar en el firmamento; más
tarde llegó a ser adorado como aspecto menor del dios
sol Ra-Horajti.
Su culto data del Reino Antiguo, Su culto data del Reino Antiguo,
de una ciudad cerca de Heliópolis.
Es un dios autocreado. Se le llamó creador del hombre
y de los animales, y espíritu que alimenta al mundo.
Bajo Thutmes IV es relacionado con un gran escarabajo. Antes
de la reforma religiosa de Amenhotep IV Thutmes IV y Amenhotep
III ya le habían rendido culto, si bien no era un culto
monoteista. En los primeros tiempos de Ajenatón se le
representó como hombre con cabeza de halcón, como
Ra-Horajti, pero
después fue sólo un disco solar con un ureo,
del que se desprendían unos rayos con manos, que se extienden
sobre todas las criaturas vivas; cuando una de estas manos está
sobre el rey o la reina lleva el anj.
En tiempos de este faraón, se convirtió en el
único dios, dios, aunque por corto tiempo. Su santuario
principal estaba en Ajetatón (Amarna). Tras la muerte
de Ajenaton, su sucesor Tut-anj-Amón restauró
el politeismo. Gran parte de las referencias a Aton
fueron destruidas por sus sucesores. Ajenaton construyó
5 templos dedicados al dios durante su reinado, en los que no
aparecían estatuas de culto. Aunque fué impuesto
como dios único, los egipcios siguieron rindiendo culto
a sus antiguos dioses, excepto en Ajetatón donde se encontraba
su santuario principal. En el norte de Egipto el atonismo se
difundió al menos hasta en Heliópolis
y se sabe que en Menfis
existía un templo dedicado a Atón; también
en el interior de Sudán, más allá de la
terccera catarata, se encuentran testimonios de su culto. Ajenatón
escribió el Himno
a Aton, una de las maravillas literarias de la cultura faraónica.
El himno está inscrito en una pared de la tumba de Ay.