Nombre egipcio: Maat
Representación: Mujer con una pluma de avestruz en la cabeza
Diosa
de la justicia, la verdad y el orden,
tanto cósmico como político
y social. Es una diosa fundamental en el gobernar de los faraones como
suprema guardiana del orden universal. Protectora de los jueces,
que eran
sus seguidores, presidía el juicio de los difuntos, y su imagen
o su pluma servía de contrapeso para valorar el corazón del
difunto; la Sala de las Dos Verdades, donde esto ocurría,
fue llamada
así por las frecuentes apariciones de Maat como dos diosas idénticas.
En un pasaje de los Textos
de los Sarcófagos,
donde el demiurgo cuenta lo que pasó
antes de la creación,
el océano primordial le dijo "Respira
a tu hija Maat y acércala a tu nariz para que tu corazón
viva"; en este sentido, Maat es casi consustancial al aire, es la Norma
que regirá la regularidad de los fenómenos cósmicos,
las reglas sociales y el respeto que se les debe. Era considerada también
alimento de los dioses, ya que, en el ritual diario,
el sacerdote ofrecía
una figurilla al dios,
para que se alimentara de ella. Aparece mencionada
en el Reino Antiguo en los "Textos
de las Pirámides". Su último papel
era el de servir de guía del dios solar Ra,
de quien es considerada
hija,
en su camino por el cielo; iba detrás de su padre en la barca
que le llevaba cada noche hasta el mundo subterráneo.
Posteriormente se la hizo esposa de
Ra
y, a partir de la XVIII Dinastía,
la pareja real pasa a compararse
con Ra y Maat,
cuya unión es la garantía de un funcionamiento
justo del mundo. Representada como mujer de pie o sentada sobre sus talones,
con una gran pluma de avestruz en la cabeza, el cetro en una mano y el
anj
en la otra; en algunas ocasiones aparece con un par de alas junto a sus
brazos; o bien con una pluma de avestruz como cabeza. Deificación
abstracta por excelencia, no tiene ningún centro propio de culto,
aunque fue adorada en el templo de Montu en Karnak.